Sepiia: de la idea a la empresa

Federico Sainz de Robles, ingeniero de formación, identificó una necesidad en el mercado y, aunque conocía la técnica para crear un tejido capaz de repeler los líquidos, los olores y las arrugas, necesitaba ayuda para crear una empresa desde cero.

Así que, tras años de investigación en los laboratorios del instituto tecnológico textil AITEX, conoció Lanzadera y supo que era el sitio ideal para empezar a desarrollar Sepiia.

Tras años de investigación en AITEX, conoció Lanzadera y supo que era el sitio ideal para desarrollar Sepiia.

Hoy cuenta con soltura su experiencia emprendedora, precisamente en Marina de Empresas, cuatro años después de aquella primera vez y rodeado de emprendedores en un encuentro informal en el que todos los asistentes han mostrado mucha curiosidad por saber qué pasos siguió, con qué problemas se encontró y sobre todo que decisiones tomó para resolverlos.

En las primeras etapas en Lanzadera, durante el programa de incubación, se centró en validar su idea de negocio. Antes de lanzarse a la fabricación de las prendas, quiso asegurase con encuestas que implicaban una preventa de que la gente estaría dispuesta a pagar por ellas.

Efectivamente, los encuestados no podían resistirse a la idea de tener la primera camisa que no se manchaba, no absorbía olores, no se arrugaba y además se fabricaba respetando el medio ambiente… eso siempre y cuando tuviera un bonito diseño.

El cliente, en primer lugar

De poco serviría todo ese tecnológico proceso en el que se producían los hilos con nanopartículas de plata, se tejían en 3D, se teñían, se les daba tratamiento antimanchas, se escogían los botones, se añadían las etiquetas reflectantes…. ¡si las camisas no eran bonitas, no se las comprarían!

Fede empezó en pequeño y tuvo que salvar muchos barreras. Aquí la comunicación con los clientes tuvo un papel fundamental.

Empezó en pequeño y tuvo muchos problemas, pero la comunicación con los clientes fue clave.

Así que, poniendo en primer lugar la funcionalidad, pero sin olvidar la estética, se lanzó a producir de manera sostenible y a resolver los múltiples problemas que le surgieron durante el proceso.

Las primeras producciones las recuerda llenas de obstáculos:

  • Retrasos con los proveedores.
  • Problemas de patronaje.
  • Errores en la confección.
  • Problemas de stock.

Pero como buen emprendedor, salió reforzado de los fallos cometidos. Consiguió estrechar lazos con los clientes que esperaban las camisas: mantuvo viva la comunicación haciéndoles partícipes de la evolución del proceso de fabricación.

Finalmente, llegó el producto y como no cumplía con lo esperado, devolvió el dinero a cada cliente y les escribió una carta personalizada para disculparse. ¡Así se los ganó!

Al devolver el dinero a los primeros clientes por unos defectos en las camisas, Fede consiguió fidelizarlos

Muchos de esos primeros clientes siguen siendo hoy fieles compradores de Sepiia. De hecho en 2019 el 35% de los pedidos vinieron de clientes recurrentes.

La importancia de un buen equipo

Fede se dio cuenta en Lanzadera de que necesitaba formar un buen equipo, incorporar la figura de un director de Operaciones que supervisara todos los procesos de producción era clave tras las primeras experiencias.

Ahora el equipo de Sepiia lo conforman 8 profesionales y trabajan con más de 12 proveedores en España.

El empujón de los medios de comunicación

Sepiia adecua el mensaje a los medios en función de a quién se dirija, pero las prendas hablan por si solas, es difícil resistirse a ellas si viajas con frecuencia, si vas a trabajar en bici, si comes en el trabajo, si no tienes tiempo de lavar y planchar… básicamente si tienes una vida normal y apresurada.

Un periodista utilizó la misma camisa Sepiia durante una semana, llegó a la conclusión de que era un «inventazo» y ayudó mucho a la difusión de la marca. Las ventas se dispararon y empezó la popularidad de las camisas que parecían ser productos mágicos capaces de mejorar el día a día de las personas, incluso a sacar del apuro a los más descuidados en situaciones cotidianas.

Es muy impactante ver como se derrama una taza de café sobre una camisa blanca y no la mancha.

Las camisas Sepiia se lavan un 70% menos porque no cogen olores ni se manchan y además no se tienen que planchar. En los tiempos que corren, es un gran avance.

 

El futuro

Sepiia acaba de cerrar su segunda ronda de inversión. Además, pone la mirada en su plan de expansión con la venta en una tienda multimarca en Madrid y la entrada en nuevos mercados europeos.

Aspira a internacionalizarse, pero tiene claro que quiere respetar la sostenibilidad de sus prendas, estableciendo la producción local en cada país.

Antes de acabar la charla, se despidió de los emprendedores con tres consejos, ¡APUNTAD!:

  • Sé paciente.
  • Sé persistente.
  • Forma un buen equipo.

Fede no para y no parará hasta que se consolide como la innovadora y revolucionaria empresa que es.

¡Te deseamos mucho éxito!

Si estás pensando en emprender o ya eres un emprendedor ¡no te pierdas los Meetups que organizamos en Lanzadera!

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