Cómo hablar en público y no morir en el intento

Tenemos una buena noticia: se puede aprender a hablar en público…

Si mueres de nervios cada vez que tienes que hablar delante de otras personas, no te preocupes: el buen orador no nace, sino que se hace.

Espero que estos consejos te sean útiles para mejorar tanto en tu entorno profesional como personal.

Cómo hablar en público

En primer lugar, es muy importante que pongas tu mente y corazón en las personas que tienes delante. Es necesario conectar desde el primer segundo con el público, porque nunca se tiene la oportunidad de causar una segunda primera impresión.

Pregúntate: ¿cuántas veces has sacado conclusiones anticipadas?

Imagen

Extraemos juicios de valor de la persona que acaba de aparecer en nuestra vida en menos de 30 segundos. Por este motivo son tan importantes nuestra forma de hablar y el mensaje que queremos transmitir.

Por eso dicen que: “No somos más que lo que la gente ve”.

La imagen que irradiemos o el mensaje que transmitamos en el primer contacto con nuestra audiencia es nuestra tarjeta de presentación. Es muy importante cuidar tu vestimenta, tu tono de voz, tus gestos y tus miradas al público.

Gestos y miradas

Esta última, la mirada, es nuestro principal indicador de si vamos bien o tenemos que modificar algo en nuestra presentación. Es muy importante comprobar constantemente que estamos (y seguimos) conectados con nuestro público.

“Establece contacto visual antes de empezar a hablar en público, no mires al vacío porque reflejarás inseguridad o desinterés”

Haz un buen uso de los gestos que son, al fin y al cabo, una herramienta fundamental para enfatizar tu mensaje y transmitir información. Tus manos son un elemento poderoso para atraer la atención del que escucha.

En caso de que el gesto y la palabra se contradigan siempre nos quedamos con el gesto: sólo las palabras pueden mentir. Los speakers que gesticulan más suelen denotar más seguridad y poder en sus presentaciones.

 

Si quieres aprender cómo hablar en público, también tienes que cuidar la expresión corporal y los movimientos en escena.

Muévete y aprovecha el espacio para dinamizar la presentación. Si das pasos firmes hacia delante para aproximarte al público, ellos sentirán tu cercanía. Los pasos hacia delante denotan seguridad en ti mismo, y si das pasos hacia atrás denotas lo opuesto.

Voz

Otra herramienta para conectar con tu público es haciendo un buen uso de tu voz. Juega con ella: practica tu entonación y modula la voz.

Al hablar en público, hay que saber llevar un buen ritmo sin hablar muy rápido porque será muy posible que no se entienda lo que estás diciendo. ¿Cómo puedes ensayarlo? Leyendo en voz alta y midiendo tu tiempo.

Estoy segura de que este consejo no es la primera vez que lo oyes, pero me parece muy valioso: Si recalcas una palabra con un ligero aumento de volumen, le das más importancia respecto al resto de la frase y además haces más ameno tu discurso.

Dicción

También puedes gestionar los silencios controlados (silencios de 2 segundos). Los silencios gestionados son una valiosa herramienta para hacer brillar cualquier discurso o intervención en público. Nos puede permitir:

  • Sustituir muletillas que se te puedan escapar (el recurrente “Ehhhhh”, “¿Vale?”, “Pues”, “¿No?”…). El silencio proporciona tiempo para pensar.
  • Marcar los puntos y seguidos ya que delimita frases haciéndolas cortas y atractivas.
  • Colocarlo antes de una frase despierta interés.
  • Colocarlo después, da brillo a lo que hemos dicho.
  • Y en general, nos permite reflexionar porque así seremos eficaces a la hora de transmitir en una sola frase y hablar justo de aquellos que sabemos y conocemos.

“Lo más bonito de un discurso son los silencios”

Autoconocimiento

Conócete. Aprende a potenciar lo que se te da bien y a ser consciente de tus puntos débiles, así podremos mejorar.

Aconsejo en estos casos grabarse o verse delante de un espejo. Además, al hablar en público, tienes que ser como eres en una presentación y demostrar humildad y sinceridad. Es muy importante convencer en la presentación, y para eso, deben confiar en ti.

Si aprendemos a potenciar lo que se nos da bien y somos conscientes de nuestros puntos débiles, podremos mejorar Clic para tuitear

Mensaje

Tu mensaje tiene que tener tres grandes adjetivos:

  1. Creíble. Cree en ti y en lo que dices.
  2. Válido. Que lo que dices les sirva a tus oyentes.
  3. Fiable. Enmarca lo que afirmas en hechos incuestionables. Es la forma infalible de evitar controversias. Muestra claridad y convicción, lo que afirmas no es una opinión gratuita sino un hecho cierto.

Genera un hilo conductor. Busca las ideas clave que querrás que se conviertan en memorables y enlázalas a lo largo de tu discurso para que al finalizarlo puedas hacer un repaso a esos conceptos más relevantes sobre lo que quieres destacar.

Un truco: construye 3 frases por las que quieras que te recuerden.

Empezar y terminar bien supone el 50% del éxito de una presentación. Es por ello que se debe salir “al ruedo” teniendo bien claro cómo vamos a empezar y cómo terminar, gestionando el tiempo y asumiendo las riendas sobre si hemos dicho todo lo que queríamos decir o se nos ha quedado algo en el tintero.

Además de conocerte, tienes que conocer a tu audiencia, porque no es lo mismo una presentación ante inversores que ante potenciales clientes. Ponte en su lugar cuando preparas el contenido de tu exposición.

Haz de tu discurso un “traje a medida” en función de quien te escuche Clic para tuitear

Consejos para aprender cómo hablar en público

Finalmente, te paso algunos consejos para perder el miedo a hablar en público y controlar los “malditos nervios”:

  1. Respira hondo antes de lanzarte a hablar. Esto no es el examen de una oposición, no va de recitar cual papagayo una presentación de 3 minutos. De hecho, voy más allá: las probabilidades de quedarse en blanco y no saber remontar la presentación son mucho más altas. Recomiendo por tanto dejar algo para la improvisación. Decía Mark Twain que “Suelen hacer falta tres semanas para preparar un discurso improvisado”.
  2. Cree en ti y en tu mensaje. De lo contrario, los demás no creerán en ti.
  3. Utiliza un lenguaje claro y sencillo. En general, es mejor comunicarse con un mensaje directo y amistoso.
  4. Si aportas datos, que sean los justos y necesarios. Este hecho va muy relacionado con la alta probabilidad de quedarte en blanco a mitad presentación si no recuerdas un número.
  5. PRACTICA, PRACTICA y después PRACTICA. Ensayar tu presentación te sirve para situarte mucho mejor en escena. Esto te va a ayudar a memorizar tus puntos fuertes y ser capaz de hacer fluir el hilo conductor con seguridad.

 

Si además, lo que tienes que hacer es hablar delante de inversores porque eres emprendedor y tienes que hacer un pitch… Te recomiendo que leas cómo hacer un buen pitch.

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